Ese es un pequeño resumen de las razones, y podríamos decir que es lo que más nos interesa a los que usamos Internet. Pero en este artículo vamos a daros cinco buenas razones para utilizar un cable de red en vez de depender del Wi-Fi.
1. Fiabilidad
Cuando os hemos hablado del Wi-Fi hemos dejado claro que existen capacidades teóricas de transmisión de datos, pero que siempre dependen de nuestro entorno. Si tenemos muchos vecinos con Wi-Fi o electrodomésticos que hacen ruido, podemos obtener interferencias que serán especialmente molestas y harán, en definitiva, que suframos cortes o fluctuaciones en nuestra red, obteniendo un rendimiento inferior al que podríamos.
Un cable de red, sobre todo si está apantallado, no puede ser interferido. Por ello siempre haremos uso de la mayor velocidad posible de nuestra red.
2. Seguridad
Las redes inalámbricas viajan por medios abiertos y, en tanto que son abiertos, personas con oídos indiscretos podrían querer escuchar. Si tenemos un buen cifrado, pase, pero probablemente no sea el caso.
Las redes por cable utilizan por un medio dirigido y cerrado, por lo que no pueden ser escuchadas con facilidad, a no ser que estén conectados por cable a la misma red.
3. Velocidad
Como en el caso de la fiabilidad, si tenemos vecinos molestos que interfieren nuestra red, no podremos acercarnos jamás a los límites teóricos. A mayor interferencia externa, menor velocidad de transmisión.
Un cable de red apantallado, de nuevo, no puede ser interferido. Por ello siempre recibiremos una mayor velocidad de transmisión. Además, las redes Ethernet contemplan tres modalidades de transmisión: 10Mbps, 100Mbps o incluso 1000Mbps. Ideal para transferir grandes archivos o streaming de alta calidad.
4. Cobertura
Muchas veces el Wi-Fi no llega a todos los lugares donde debería. Si tenemos una casa con varios pisos, o un piso muy amplio, probablemente debamos probar otras soluciones para tener una red que cumpla nuestras necesidades. Y las redes Ethernet son una opción magnífica.
Los cables Ethernet son baratos y se pueden fabricar a medida. Sí, la instalación puede ser un engorro, pero realmente solo hay que hacerla una vez. Además, podemos tirar cables muy largos sin que la señal que transmiten se vea gravemente degradada.
5. Compatibilidad
Si tenemos dispositivos antiguos (y seguimos necesitando usarlos) es muy probable que no tengan Wi-Fi. Imaginad un ordenador que tengáis por casa y que uséis como servidor de descargas o como PC para el salón. Podríamos instalar una tarjeta de red inalámbrica, pero sufriríamos de todo lo que os hemos comentado antes.
Sin embargo, una clavija RJ45 la tienen todos los equipos desde hace casi 20 años hasta hoy. Nada más que añadir.
1. Fiabilidad
Cuando os hemos hablado del Wi-Fi hemos dejado claro que existen capacidades teóricas de transmisión de datos, pero que siempre dependen de nuestro entorno. Si tenemos muchos vecinos con Wi-Fi o electrodomésticos que hacen ruido, podemos obtener interferencias que serán especialmente molestas y harán, en definitiva, que suframos cortes o fluctuaciones en nuestra red, obteniendo un rendimiento inferior al que podríamos.
Un cable de red, sobre todo si está apantallado, no puede ser interferido. Por ello siempre haremos uso de la mayor velocidad posible de nuestra red.
2. Seguridad
Las redes inalámbricas viajan por medios abiertos y, en tanto que son abiertos, personas con oídos indiscretos podrían querer escuchar. Si tenemos un buen cifrado, pase, pero probablemente no sea el caso.
Las redes por cable utilizan por un medio dirigido y cerrado, por lo que no pueden ser escuchadas con facilidad, a no ser que estén conectados por cable a la misma red.
3. Velocidad
Como en el caso de la fiabilidad, si tenemos vecinos molestos que interfieren nuestra red, no podremos acercarnos jamás a los límites teóricos. A mayor interferencia externa, menor velocidad de transmisión.
Un cable de red apantallado, de nuevo, no puede ser interferido. Por ello siempre recibiremos una mayor velocidad de transmisión. Además, las redes Ethernet contemplan tres modalidades de transmisión: 10Mbps, 100Mbps o incluso 1000Mbps. Ideal para transferir grandes archivos o streaming de alta calidad.
4. Cobertura
Muchas veces el Wi-Fi no llega a todos los lugares donde debería. Si tenemos una casa con varios pisos, o un piso muy amplio, probablemente debamos probar otras soluciones para tener una red que cumpla nuestras necesidades. Y las redes Ethernet son una opción magnífica.
Los cables Ethernet son baratos y se pueden fabricar a medida. Sí, la instalación puede ser un engorro, pero realmente solo hay que hacerla una vez. Además, podemos tirar cables muy largos sin que la señal que transmiten se vea gravemente degradada.
5. Compatibilidad
Si tenemos dispositivos antiguos (y seguimos necesitando usarlos) es muy probable que no tengan Wi-Fi. Imaginad un ordenador que tengáis por casa y que uséis como servidor de descargas o como PC para el salón. Podríamos instalar una tarjeta de red inalámbrica, pero sufriríamos de todo lo que os hemos comentado antes.
Sin embargo, una clavija RJ45 la tienen todos los equipos desde hace casi 20 años hasta hoy. Nada más que añadir.
